Romanos 9:19-20 – ¿Está en lo correcto Dios al encontrar falta en los israelitas étnicos incrédulos?

Esto es parte de una serie de posts sobre Romanos[1]. El mayor enfoque de esta serie será en los capítulos 9-11 de la epístola. Estos capítulos, particularmente el 9, han sido interpretados de muchas maneras diferentes. Mi objetivo es demostrar la que considero que es la correcta interpretación. Haré esto considerando la estructura y contexto de la epístola para entonces enfocarme en estos capítulos, demostrando cómo la interpretación que sugiero encaja con el contexto y la estructura de la epístola, siendo consistente alrededor de los capítulos 9-11.

Recapitulando, Pablo está tocando una anticipada objeción de algunos de los israelitas étnicos a quienes no les gustará su enseñanza de que Dios ha decidido salvar a todo aquél que tiene fe en Cristo[2]. Esto significa que mucho de los parientes/amigos israelitas étnicos de Pablo no están recibiendo la bendición de Dios actualmente, porque no están confiando en Cristo. Los objetores de Pablo piensan que Pablo debería salvar a los israelitas étnicos por ser descendientes de Abraham y/o por sus obras. Pablo ha respondido reiterando que Dios no salva según la etnicidad (versos 6-9[3]) o las obras (versos 10-13[4]), y haciendo notar que Dios tiene el derecho de salvar a quien quiera que Él quiera salvar (14-18[5]) y endurecer[6].

Romanos 9:19-20a

Ahora Pablo se anticipa a otra objeción más de estos israelitas étnicos:

“(19) Pero me dirás: ‘¿Por qué, pues, inculpa? porque ¿quién ha resistido a su voluntad?’”

Para entender este verso, consideraremos el pasaje paralelo en Romanos 3. Como hemos visto, Romanos 3 empieza de una manera similar a Romanos 9. En Romanos 3:1-2, Pablo declara que hay ventajas en ser un israelita étnico, y da un ejemplo de tales ventajas. Correspondientemente, en Romanos 9:4-5, Pablo continúa con la lista de ventajas de ser un israelita étnico. Volviendo a Romanos 3, en los versos 5-8 Pablo dice:

“(5) Y si nuestra injusticia hace resaltar la justicia de Dios, ¿qué diremos? ¿Será injusto Dios que da castigo? (Hablo como hombre.) (6) En ninguna manera; de otro modo, ¿cómo juzgaría Dios al mundo? (7) Pero si por mi mentira la verdad de Dios abundó para su gloria, ¿por qué aún soy juzgado como pecador? (8) ¿Y por qué no decir (como se nos calumnia, y como algunos, cuya condenación es justa, afirman que nosotros decimos): Hagamos males para que vengan bienes?”

Esta parte de Romanos 3 corresponde a Romanos 9:19. El verso 7 de Romanos 3 es lo más parecido con Romanos 9:19. Hace una pregunta, planteándola en representación a un israelita étnico incrédulo, de por qué esta persona está siendo condenada como pecadora, siendo que las acciones pecaminosas de esta persona no han prevenido que Dios sea glorificado. Dios es capaz de usar la “mentira” de esta persona para traer una proclamación de Su “verdad”, entonces, la mentira de una persona no detiene a Dios de alcanzar Sus propósitos y ser glorificado. El argumento es que Dios está siendo glorificado, peque o no peque esta persona. Por lo tanto, siguiendo la lógica del argumento, ¿por qué Dios está condenando al pecador cuando este pecador no ha impedido que Dios sea glorificado? Podemos ver que Pablo es muy dimisivo con tal argumento por su declaración al final de Romanos 3:8 – “cuya condenación es justa”.

Una pregunta similar es hecha en Romanos 9:19: “¿Por qué, pues, inculpa? porque ¿quién ha resistido a su voluntad?” ¿Por qué Dios encuentra culpa en los israelitas étnicos incrédulos, siendo que ninguno de ellos está impidiendo a Dios de ser glorificado? “¿Quién ha resistido a Su voluntad?” es una pregunta retórica con una respuesta implícita: nadie ha resistido Su voluntad. Nadie detiene a Dios de conseguir lo que Él quiere conseguir, entonces, ¿por qué encuentra culpa? La incredulidad de estos israelitas étnicos incluso ha llevado el evangelio a los Gentiles. La voluntad de Dios de proclamar las Buenas Nuevas al mundo entero no ha sido impedida. Si estos israelitas étnicos hubieran aceptado a Jesús, ellos habrían retenido el mensaje del evangelio para ellos mismos. Por otro lado, su rechazo a Jesús, fue usado y sigue siendo usado por Dios para cumplir Su voluntad, para promover la difusión del evangelio (léase Romanos 11:11).

Este argumento se deriva de la referencia al Faraón en el verso 17, el cual los israelitas étnicos objetores lo habrían entendido como un ejemplo de su situación. Así como el rechazo del Faraón a Dios fue usado por Dios (endureciendo al Faraón en respuesta a esto) para que las buenas nuevas de que el Señor salva se difundan alrededor del mundo, así mismo Dios reaccionó al rechazo de Cristo de parte de estos israelitas étnicos (endureciéndolos, en respuesta) para promover la difusión del evangelio. Como hemos visto, el endurecimiento es un acto de juicio contra alguien que ha rechazado a Dios, pero la motivación de Dios para hacer esto es para promover la difusión del evangelio de tal manera que más personas puedan ser salvas, incluso aquellos mismos que han sido endurecidos.

El objetor está sugiriendo que Dios no debería juzgar el pecado, porque el pecado no impide que Dios cumpla Sus propósitos: Dios es capaz de responder al pecado de una manera en que Sus propósitos no sean frustrados por él. Por supuesto, que alguien diga a Dios que Él no debería juzgar el pecado es descarado. Así como Pablo está descartando la línea del argumento en Romanos 3:8, también explica en Romanos 3:6 que si este argumento fuera cierto, entonces Dios no sería capaz de juzgar al mundo. Dios tendría que dejar la maldad sin castigo. Este no puede ser el caso, por lo tanto, el argumento puede ser descartado.

Tenemos una respuesta similar de Pablo en Romanos 9:20

“(20a) Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios?”

La frase “Oh hombre” es similar a la declaración de Pablo en Romanos 3:5: “Hablo como hombre.”. Pablo está descartando un argumento tomándolo como hecho por el hombre e incompatible con los caminos de Dios. Los objetores no están en posición de decirle a Dios a quién debería juzgar y a quién no.

Análisis de cómo otros han interpretado Romanos 9:19

Algunos interpretan el verso 19 de manera diferente, y esto viene de una mala interpretación de los versículos anteriores. Ellos interpretan el verso 18 (el cual afirma que Dios tiene misericordia de quien Él quiere y endurece a quien Él quiere) como diciendo que Dios elige arbitrariamente a quién tener misericordia y a quién endurecer (es decir, la decisión de Dios es hecha sin tomar en cuenta ninguna característica de las personas). Ellos malinterpretan la declaración de que Dios tiene este derecho, como si Dios tomara esta decisión sin basarse en nada de las personas (por ejemplo, quién tiene fe en Cristo y quién es incrédulo). Con esta perspectiva de Dios teniendo misericordia y endureciendo arbitrariamente, ellos entienden la objeción del verso 19 como una objeción contra la arbitrariedad de Dios. Podría parafrasearse de esta manera: “¿Por qué Dios me ha endurecido pero ha tenido misericordia de otra persona, sin tomar en cuenta nada de nosotros? ¡Es injusto!” Esta frase “¿quién ha resistido a Su voluntad?” en el verso 19 es visto como diciendo que nadie tiene el poder para resistir la voluntad de Dios de tener misericordia o endurecer arbitrariamente. Una persona quien ha sido arbitrariamente escogida para ser endurecida no podría haber hecho nada para resistir el ser endurecida y no puede hacer nada para revertir esta situación de ser endurecida porque la voluntad de Dios fue endurecerla, entonces esta persona es condenada al castigo. El objetor es visto como objetando contra la arbitrariedad de Dios y es dicho en el verso 20 que él no tiene permitido hacer esta objeción.

Por supuesto, el problema con esta interpretación es que parte de un entendimiento erróneo de que Pablo había enseñado que Dios elige arbitrariamente a quién tener misericordia y a quién endurecer (sin tomar en cuenta ninguna característica de las personas). De hecho, Pablo simplemente ha estado afirmando que Dios tiene el derecho de elegir quién recibirá misericordia y quién será endurecido, sin especificar en estos versos cómo Dios decide a quién tener misericordia y a quién endurecer. Cuando somos cuidadosos de no añadir este incorrecto entendimiento de la arbitrariedad de Dios al texto, vemos que la mejor forma de entender el verso 19 está explicado arriba.

De hecho, si Pablo hubiera estado enseñando que Dios arbitrariamente elige de quién tener misericordia y a quién endurecer, ¡el objetor tendría un punto razonable para objetar esto! La Biblia dice que Dios juzga justamente y no hace acepción de personas (Romanos 2:2, Hechos 10:34-35), entonces para Dios el mostrar parcialidad en la arbitrariedad de elegir algunas personas para tener misericordia y algunas personas para ser endurecidas sin basarse en nada de ellos, iría en contra de Sus propios estándares. Afortunadamente, no tenemos que enfrentar tal dilema ya que Pablo no estaba enseñando que Dios es arbitrario. Pablo ya ha explicado en Romanos que Dios justifica a todo aquél que cree (Romanos 3:22), y que “al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia.” (Romanos 4:5). Por lo tanto, Dios ha decidido soberanamente mostrar misericordia a cualquiera que confíe en Cristo. Esto no está mostrando parcialidad ya que a cualquiera se le ha dado la capacidad y oportunidad de confiar en Cristo a través del evangelio, sin haber excluido a nadie desde el inicio. Nadie merece la misericordia de Dios, pero Él ha decidido, en Su gracia, tener misericordia de todo aquél que confíe en Cristo. Dios tiene el derecho de decidir por las personas de esta manera y cualquiera que prefiera que él decida de otra manera no tiene justificación para quejarse. Por mi parte, ¡estoy muy agradecido de que Él haya decidido hacerlo de esta manera!

Otro indicador de que esta interpretación del verso 19 es incorrecta es que interpreta que los objetores israelitas étnicos están quejándose sobre el endurecimiento del Faraón. El endurecimiento del Faraón no es algo de lo que la mayoría de los israelitas habrían estado enojados, ya que el Faraón les ha puesto en una condición horrible de esclavitud a sus ancestros en Egipto. La primera interpretación interpreta que los israelitas étnicos objetores están objetando con respecto a la situación de los israelitas étnicos incrédulos de los días de Pablo, y para nada están objetando sobre el trato de Dios con el Faraón. Como fue explicado en el post anterior, el Faraón fue citado por Pablo como un ejemplo para ilustrar ciertos aspectos de la situación de los israelitas étnicos incrédulos.

En el siguiente post, consideraremos la estructura de Romanos 9:6-29, la cual nos ayudará para entender este pasaje.

[Este post fue tomado del blog de Society of Evangelical Arminians (http://evangelicalarminians.org/romans-919-20-is-it-right-for-god-to-find-fault-with-unbelieving-ethnic-israelites/) donde se encuentra el post original]


[1] https://predestinationstation.wordpress.com/2015/04/13/romans-blog-series/

[2] https://evangelicosarminianos.home.blog/2020/06/25/introduccion-a-romanos-96-29/

[3] https://evangelicosarminianos.home.blog/2020/07/08/romanos-96-9-no-basado-en-la-etnicidad-isaac-e-ismael/

[4] https://evangelicosarminianos.home.blog/2020/07/11/romanos-910-13-no-basado-en-obras-jacob-y-esau/

[5] https://evangelicosarminianos.home.blog/2020/07/27/romanos-914-16-el-derecho-de-dios-de-tener-misericordia-moises/

[6] https://evangelicosarminianos.home.blog/2020/08/03/romanos-917-18-el-derecho-de-dios-para-endurecer-faraon/

3 comentarios sobre “Romanos 9:19-20 – ¿Está en lo correcto Dios al encontrar falta en los israelitas étnicos incrédulos?

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