David Pallmann, “Gracia Preveniente en Romanos 2:4”

En el debate sobre la gracia preveniente, un texto que ha recibido una sorprendentemente insuficiente atención es Romanos 2:4. Aquí Pablo escribe, “¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?”. Este verso parece proveer evidencia sólida para la gracia preveniente. Es claro tanto que Dios toma la iniciativa hacia los pecadores con Su intención en gracia de traerlos al arrepentimiento, así como que los pecadores pueden rechazar esta gracia.

Los calvinistas dan mucha importancia al hecho de que el enfoque de la gracia referida en Romanos 2:4 no es universal. Así como Robert Peterson y Michael Williams notan,

“Pero Pablo no dice que la gracia de Dios capacita a todos los pecadores para que crean en el evangelio (…) los arminianos correctamente citan Romanos 2:4 como evidencia de la bondad de Dios dirigida a los pecadores para arrepentimiento. Pero una examinación más minuciosa del verso revela que Pablo no está haciendo una afirmación universal”.

Peterson y Williams están totalmente en lo cierto en su observación. Ciertamente Pablo no especifica el alcance de esta gracia en Romanos 2:4. Pero ellos parecen no darse cuenta del cuadro completo, que de hecho, Dios da gracia a las personas que las habilita para arrepentirse. Demostrando que este verso no especifica que la gracia sea universal, no han demostrado que esta gracia esté limitada. La respuesta a esta cuestión podemos hablarla después. Los arminianos creen que es universal basado en otros textos (Juan 1:9, 12:32, Tito 2:11). Pero el mero hecho que Pablo no diga que Dios da tal gracia a todos en este verso no significa que solamente sea dada a algunos.

Presumiblemente, Peterson y Williams dirían que tal gracia solamente es dada a los escogidos. Sin embargo, si ese fuera el caso, entonces ellos tienen el problema de que Pablo dice que estos recipientes de esta gracia la menosprecian. En otras palabras, esta gracia habilitante es resistible. Ese es el punto más importante aquí. Adicionalmente, hay una buena razón para sospechar que esta gracia es universal. Pablo usa la misma palabra traducida como “paciencia” (makrothymia) en Romanos 2:4 en Romanos 9:22 diciendo, ¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira preparados para destrucción…?”. Ningún calvinista discute que los vasos descritos en 9:22 son representantes de todos aquellos quienes no son escogidos. Aun así, de acuerdo con Pablo, son los mismos vasos que Dios soporta con paciencia con quienes tiene la intención de guiarlos al arrepentimiento. Sería algo raro decir que Pablo dice completamente otra cosa con “paciencia” en 2:4 en comparación con 9:22. El contexto de ambas afirmaciones es similar. Ambas están envueltas en Dios teniendo paciencia hacia incrédulos quienes de cierta manera están siendo preparados para ira y juicio. Si no tenemos una buena razón para creer que Pablo está usando la palabra “paciencia” de una manera completamente diferente en comparación al 9:22, entonces se concluye que Pablo ciertamente está enseñando que Dios soporta todos los vasos de ira (los no-escogidos) con paciencia, con la intención de guiarlos al arrepentimiento. En síntesis, la gracia preveniente es universal en este contexto si Pablo es consistente con su uso de la palabra “paciencia”.

Pero, ¿qué pasaría si este verso no está enseñando que Dios está capacitando pecadores para que crean? ¿Qué pasaría si la frase “te guía al arrepentimiento” significa algo completamente diferente? Matthew Barrett hace tal argumento diciendo, “No hay nada aquí que nos indique la doctrina de la gracia preveniente universal. Lo que está siendo descrita no es una gracia universal dada sino la abstención de Dios de juzgar por cierto período de tiempo”. Pero es seguro que Barret está siendo algo deshonesto aquí. Es absolutamente pertinente hablar de una abstención al juicio, como otra manera de decir “dar gracia”. Si no es nada más, Dios ciertamente está dando tiempo adicional para arrepentimiento. Además, Barret no lidia adecuadamente con el hecho de que esta paciencia tiene explícitamente la intención de guiar al arrepentimiento al pecador. En este punto, él dice:

“Pablo no dice nada sobre una gracia universal que es proveía a todas las personas, capacitándolas para el arrepentimiento. Tal detalle de descripción de la gracia no está incluido en el pasaje. En cambio, el tiempo presente del verbo “guía” (ἄγει) en el verso 4 simplemente indica que es el deseo de Dios que los pecadores se arrepientan. Cómo exactamente Dios cumple tal deseo no es especificado en este texto”.

Es difícil ver el punto de Barrett aquí. Barrett abiertamente afirma que este verso está enseñando que Dios quiere que las personas se arrepientan. Pero el verso dice más que eso. También nos dice que Dios realmente guía a las personas al arrepentimiento. Esto es exactamente lo que la gracia preveniente concibe. Es verdad, el verso no nos da detalles específicos de cómo la gracia de Dios guía al arrepentimiento. Pero tomo por evidente que esto significa, en lo mínimo, una capacitación para el arrepentimiento. No tendría sentido decir que alguien quien es incapaz de arrepentirse sea, sin embargo, guiado al arrepentimiento a menos que Barret esté sugiriendo que Dios es como un hombre que ata una zanahoria en un palo y lo sostiene en frente de su caballo, pero este último es incapaz de comerlo ya que simplemente está fuera de su alcance, debido a que el hombre se mueve constantemente. Pero si esto es lo que Barrett está sugiriendo, entonces uno se podría preguntar cómo esto puede ser descrito como un acto de bondad. Así como con Peterson y Williams, Barrett no toma en cuenta el hecho de que esta gracia que guía al arrepentimiento es descrita como una gracia resistible.

Hemos visto que cuando se discute sobre Romanos 2:4, los calvinistas atraen nuestra atención en lo que no dice. Ciertamente tales observaciones son de ayuda y nos debería recordar a los arminianos no leer más allá de lo que el verso dice. Sin embargo, aunque el enfoque y los detalles específicos de la gracia no están especificados, permanece el hecho de que Pablo describe la gracia divina que precede a la salvación y guía al arrepentimiento, como una gracia que puede ser rechazada por el pecador. Irónicamente, cuando Peterson, Williams y Barrett dan una interpretación positiva a este pasaje, esto encaja muy bien con la doctrina arminiana de la gracia preveniente. Pero ellos pasan por alto detalles importantes los cuales apoyan aún más la enseñanza de la gracia preveniente en este verso (la gracia siendo resistida y su conexión con Romanos 9:22). Tal vez este verso no establece en definitiva que cada matiz de la doctrina de la gracia preveniente es verdadera. Pero demuestra que bastantes detalles importantes de esta doctrina son bíblicas.

Fue publicado por David Pallman en el grupo de SEA Members Only, el 08/11/20

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